TEMBLADERALES

Me provoca mucha indignación, mucho dolor y también miedo leer este tipo de notas, y no puedo dejar de hacerlo, porque siempre, desde que tengo memoria, leo diarios, me intereso por la política, milito, actúo, decido.

No tengo claro qué es lo que hay que hacer, francamente. Pero en principio, sé que hay que cuidar lo que hemos hecho. En esta nota, por ejemplo, se dice esto:

“Rafecas está siendo investigado en el Consejo de la Magistratura por un intercambio de mensajes con un abogado de Amado Boudou en los comienzos de la causa por la compra de Ciccone. Ése fue un claro error de Rafecas, traicionado entonces por un viejo amigo. De todos modos, ¿quién removería al juez que investiga a la Presidenta? ¿Podría darse la extravagante situación, acaso, de que fuera destituido el primer juez que se hizo cargo de la denuncia de un fiscal que apareció muerto? No, sin duda. “Es hora de que vuelvas a nosotros.” Ése es el mensaje que algunos fiscales le enviaron a Rafecas. El juez tiene además estrechos vínculos afectivos con la dirigencia de la comunidad judía; Rafecas escribió un importante libro sobre el genocidio perpetrado por el nazismo.”

Rafecas es el juez que debe investigar la Masacre en el Pabellón Séptimo, de la que en poco más de un mes se cumplen 37 años de impunidad. Es un caso emblemático para comenzar a horadar otra estructura prácticamente intocada: el Servicio Penitenciario Federal. Qué significará lo que, según este sujeto -que, espero que todos nos demos cuenta, no es un “periodista”, sino un operador político-, le dicen algunos funcionarios judiciales a Rafecas: “Es hora de que vuelvas a nosotros”?. Qué supone ese pedido en forma de orden mafiosa? Yo no lo sé con certeza, quizá ni siquiera sea verdad, es muy probable que no. Pero el solo enunciado, solo decirlo, es gravísimo.

Rafecas se doctoró con una tesis sobre la tortura. Tiene en sus manos una causa en la que se busca memoria, verdad y justicia sobre la aplicación de tortura – ametrallar, dejar morir vivos, golpear- a decenas de personas privadas de libertad. 64 murieron, otras sobrevivieron con ese recuerdo de horror. Espero que la investigación sobre la denuncia demente de Nisman no se lleve puesto el derecho a la verdad y a la justicia de familiares y sobrevivientes de aquella masacre impune.

http://www.lanacion.com.ar/1766724-el-gobierno-en-un-tembladeral-judicial-y-politico

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